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Spencer guagua
Spencer grande
- Nevermind ha vendido más de 15 millones de copias. Fue el disco que desbancó del número 1 a Dangerous de Michael Jackson. Con respecto a la imagen que tenía la gente del álbum, Kurt se sentía culpable y llegó a confesar: "Todos piensan que nos hemos gastado algo así como ocho millones de dólares en el disco y que nos llevó como seis meses, cuando lo cierto es que nos llevó tres semanas." A pesar de que no fue un disco caro, estuvo lejos de costar los -únicamente- 600 dólares que costó su debut, Bleach.
- En la entrega de premios de la MTV de 1992, mientras interpretaban "Lithium", el bajista Krist Novoselic lanzó su bajo al aire y no lo pudo coger. Cayó en su cabeza y lo tiró al suelo. Kurt, que no lo había visto, empezó a gritarle por no seguir el ritmo. En la misma ceremonia, Kurt envió a alguien disfrazado de Michael Jackson a recoger uno de los premios para Nirvana y le hizo decir: "¡Soy el rey del grunge!". Ya sabemos en qué se inspiró James Cameron, el director de Titanic, a la hora de recoger su Oscar.
- En uno de sus conciertos en un festival británico en 1992, Kurt apareció con un pijama de hospital y en una silla de ruedas, gritando: "No tengo el más mínimo respeto por los ingleses. Me ponen enfermo." Menos mal que el escenario estaba lo suficientemente lejos del público.
- El último disco en estudio del grupo, In Utero, se iba a titular "I Hate Myself And I Wanna Die" ("Me odio a mí mismo y quiero morir"). De nuevo, parece que a alguien no le pareció buena idea.
- Cuando Nirvana fue a grabar el concierto acústico para la MTV que se convertiría en el disco Unplugged In New York, le pidió al realizador que llenase el escenario de velas y flores. Éste le comentó que aquello parecería un funeral, a lo que Kurt le respondió que eso era justo lo que pretendía.
- En una ocasión, a la pregunta de cómo definiría su sonido, Kurt respondió: "Creo que sonamos como The Knack y The Bay City Rollers molestados por Black Flag y Black Sabbath."
- Cuando Kurt estuvo en Brasil, le dejó dinero a alguien para que le enviara toda la discografía de Os Mutantes. Antes de morir, Kurt envió una carta a Arnaldo Baptista, líder del grupo brasileño, en la que le confesaba su admiración por la banda. Arnaldo no conocía a Nirvana; recientemente confesó que creía que el tal Cobain vivía en África.
- Los informes policiales afirman que Kurt murió el día 5 de abril de 1994. Sin embargo, su madre afirma haber recibido una llamada de su hijo en la noche del 6 de abril. Conviene recordar que su cuerpo fue encontrado el día 8 en su propia casa. Para más misterio, un detective asegura que Kurt se había inyectado tres dosis de heroína antes de morir y que, así, no se hubiera podido levantar ni, mucho menos, apretar el gatillo. Eso sin hablar de la película que parecía conducir a la teoría de que Courtney Love había sido la que había urdido un asesinato. Como siempre en estos casos -recuerda lo de Marilyn Monroe-, ya tenemos munición para llenar libros con las teorías más dispares.
-Alguna vez viste a Cobain tocar en un recital o alguna presentación en televisión sin su guitarra, por lo menos después de todos los videos que he visto creo que una sola ocación Cobain lo hizo. Esta fue en Frncia en una presentación en la tv francesa, después de tocar 2 ó 3 temas Cobain se saca su guitarra (aprovechando que estaba el gay de Pat smear en la segunda guitarra), para agarrar el micrófono y desencadenar su furia a los frnaceses. Para mí una presentación de lujo.
-En sus diarios, publicados en 2002, aparece la frase "Hope I die before I turn into Pete Townshend" ("Espero morir antes de convertirme en Pete Townshend". La frase más famosa del himno "My Generation" de The Who, compuesta por Townshend años atrás, decía: "Hope I die before I get old" ("Espero morir antes de llegar a viejo"). Pete Townshend está vivo y Kurt Cobain no.
La ceremonia de los MTV Awards de 1992 representó la puesta de largo de todo esto, con las rabiosas actuaciones de Nirvana (tras una famoso enfrentamiento con Axl Rose) o Pearl Jam, además de Red Hot Chili Peppers, Guns N’ Roses acompañados por el puto Elton John, o The Black Crowes. La industria comenzaba a reconocer el cambio de generación en el rock que ella misma estaba propiciando. Resulta curioso que los de Axl Rose o Metallica como hemos mencionado antes apenas sufrieran el acoso y derribo. Incluso, como todos saben, Axl se intentó llevar de gira a Nirvana, a lo que estos se negaron (de ahí el enfrentamiento que antes he comentado), y Metallica eran grandes fans de Alice in Chains (presenciaron entre el público su famoso unplugged).
Pero volviendo a las bandas de las que hablábamos, la suerte fue desigual para todas ellas. Mientras que Nirvana, Pearl Jam, y a cierta distancia Alice in Chains y Soundgarden lograban el reconocimiento masivo, otras con indudable calidad como Screaming Trees se quedaron a medias. No es cuestión de decir que unas se lo merecían más que otras, pero esa fue la realidad. Mudhoney por ejemplo siempre quedaron un poco al margen, ¿y quién recuerda hoy en día bandas como Tad o Truly?
Y si Nirvana y Pearl Jam representaron la punta de lanza de lo que llamaron grunge, los medios también se encargaron de fomentar cierta rivalidad entre ambas bandas. Parece ser que Kurt Cobain no era muy fan de Pearl Jam, pero el asunto se tornó ridículo cuando las ediciones de “In Utero” y “Vs” coincidieron prácticamente en el tiempo, con portadas de prensa musical en las que incluso se enfrentaba Kurt Cobain con Eddie Vedder, como si aquello fuera una competición entre los dos grupos.
Otra de las consecuencias del advenimiento del grunge fue la aparición de una segunda hornada de bandas que se limitaron a reproducir ciertos sonidos y que llegaron a lograr cierta repercusión mediática. No todas eran simples copias, como por ejemplo Candlebox que realmente tenían algunos buenos temas, pero de la mayoría nadie se acuerda (por suerte) a día de hoy. Mención aparte merecen Stone Temple Pilots, los cuales se llevaron inmerecidamente más palos que nadie por cierta similitud con Pearl Jam. Yo realmente no creo que fuera algo consciente, aunque es evidente que en temas como “Plush” se podían confundir los registros vocales de Scott Weiland con los de Eddie Vedder. De hecho es lo que me ocurrió a mí la primera vez que escuché en la radio ese tema, que casi voy corriendo a la tienda de discos a preguntar si se había adelantado la edición de “Vs”.
El movimiento ya se había consolidado, pero faltaba algo. Así que ¿por qué no una película? “Singles”, escrita y dirigida por Cameron Crowe, no es un film que vaya a pasar a la historia por la calidad de su guión, sin duda, pero su banda sonora sirve para una rápida introducción en las bandas de Seattle. Sin embargo no se trata de una recreación de la escena de la ciudad, aunque esta salga como telón de fondo de la trama. Trata sobre las relaciones interpersonales entre hombres y mujeres y sobre la soltería, de donde viene su título. En ella participan entre otros casi todos los miembros de Pearl Jam (interpretan a la banda de Matt Dillon, Citizen Dick), Chris Cornell, Alice in Chains aparecen tocando “Would”… y la banda sonora como se pueden imaginar está llena de grandes temas como el “Nearly Lost You” de Screaming Trees, un par de temas inéditos de Pearl Jam, o Mudhoney con “Touch Me I’m Sick”.
Pero sin duda el momento más trágico llegó en 1994 con el suicidio de Kurt Cobain, que aportó el mártir que se necesitaba. Para mí “In Utero” empezaba ya a presentar muestras de repetición de esquemas, pero qué más da, no se puede discutir civilizadamente con un fan de Nirvana, así que no voy a entrar en eso. Yo no idolatraba a Cobain por aquel entonces (ni ahora, qué mierda), pero su muerte me impresionó bastante. Y está claro que no fui el único, si hasta el mismo Neil Young escribió “Sleeps with Angels” pensando en él y en su nota de suicidio, en la que Cobain utilizó unas frases de “My My Hey Hey”. Artista atormentado o no, lo cierto es que se convirtió en icono rápidamente, casi tan rápido como las discográficas empezaron a explotar la tragedia para embolsarse unos billetes más. Y poco a poco fueron desapareciendo casi todos los grupos que habían sido exponentes del grunge. Hoy en día solo nos quedan unos Pearl Jam que después de llevar años perdidísimos con soporíferos discos y giras aún más soporíferas parece que vuelven a recuperar algo de la garra de antaño. Toda una irónica lección de supervivencia, ya que siempre fueron los más vilipendiados. Ya sabemos también cómo acabó el bueno de Layne Staley, o el bochorno que nos ha producido ver a Chris Cornell perdiendo su tiempo con los restos de Rage Against the Machine (quienes por cierto han vuelto a reunirse y amenazan con quedarse). Pero yo sigo preguntándome qué mierda fue aquello que llamaron grunge.